Noúmeno

Resumen
En Kant, el noúmeno designa, en sentido negativo, aquello que no es objeto de intuición sensible. Funciona como concepto límite frente al fenómeno y señala hasta dónde puede llegar el conocimiento humano.
Definición del concepto
El noúmeno es, en Kant, el concepto de un objeto considerado fuera de las condiciones de nuestra intuición sensible. En sentido negativo, significa simplemente «lo que no es objeto de intuición sensible»; en sentido positivo, sería un objeto de una intuición intelectual. Kant niega que los seres humanos poseamos esa intuición intelectual y, por ello, no atribuye conocimiento teórico positivo de noúmenos.
Interpretación filosófica
La función del noúmeno es crítica y limitadora. Permite distinguir entre el ámbito de los fenómenos, en el que hay conocimiento posible, y aquello que no puede ser dado en la experiencia humana. El concepto impide que confundamos las condiciones bajo las que conocemos con una descripción completa de cómo son las cosas independientemente de nosotros. A la vez, Kant advierte contra convertir el noúmeno en un objeto del que pudiéramos afirmar propiedades positivas. Por eso es más preciso hablar de un concepto límite que de un «mundo oculto» conocido por la razón.
Origen del concepto
«Noúmeno» procede del griego nooúmenon, relacionado con noein, «pensar». En la tradición antigua podía referirse a lo inteligible frente a lo sensible. Kant transforma radicalmente ese contraste dentro de la filosofía crítica. La distinción técnica entre fenómeno y noúmeno se desarrolla en la Crítica de la razón pura, especialmente en la sección dedicada al fundamento de la distinción de todos los objetos en fenómenos y noúmenos.
Evolución histórica
El concepto kantiano provocó debates inmediatos sobre la cosa en sí y la coherencia del idealismo trascendental. Filósofos del idealismo alemán, como Fichte y Hegel, criticaron o reelaboraron la separación kantiana entre lo cognoscible y lo que queda más allá del conocimiento. En la interpretación contemporánea se discute si la distinción entre apariencia y cosa en sí debe entenderse como una diferencia entre dos tipos de objetos, dos aspectos o dos modos de considerar los objetos. Estas disputas no alteran el punto didáctico básico: Kant niega conocimiento humano positivo de noúmenos.