Ser

Resumen
El ser designa, en sentido filosófico, aquello que es y el problema de qué significa existir o tener realidad. Parménides lo convirtió en eje de la metafísica al contraponer la vía de lo que es a la de lo que no es. Aristóteles afirmó que «ser» se dice de muchas maneras y estudió el ser en cuanto ser. En la filosofía contemporánea, Heidegger reabrió la pregunta por el sentido del ser y distinguió el ser de los entes.
Definición del concepto
Concepto ontológico que expresa el hecho de ser o existir y, en un sentido más amplio, aquello que corresponde a los entes en cuanto son. No debe confundirse automáticamente con un ente concreto: la filosofía pregunta tanto qué cosas son como qué significa que sean.
Interpretación filosófica
En Parménides, la investigación racional debe seguir la vía de «lo que es» y excluir la incoherencia de pensar «lo que no es» como si fuera algo. Aristóteles pluraliza el concepto: el ser se dice de muchas maneras, con referencia principal a la sustancia, y la metafísica estudia el ser en cuanto ser. Hegel convierte el ser puro en el comienzo abstracto de su dialéctica, mientras que Heidegger distingue entre el ser y los entes y denuncia el «olvido del ser» de buena parte de la tradición metafísica.
Origen del concepto
Aunque los primeros filósofos griegos investigaron la realidad mediante nociones como arjé y physis, Parménides de Elea, a comienzos del siglo V a. C., formuló de manera decisiva el problema del ser como objeto de una vía racional de investigación. Su reflexión condicionó las respuestas posteriores de pluralistas, atomistas, Platón y Aristóteles.
Evolución histórica
Tras Parménides, Platón articuló distintos grados y modos de realidad en relación con las Ideas, y Aristóteles elaboró una ontología de la sustancia y de los múltiples sentidos del ser. La escolástica desarrolló distinciones entre esencia, existencia, acto y potencia. En el idealismo alemán, especialmente en Hegel, el ser se integró en un proceso dialéctico. En el siglo XX, Heidegger hizo de la pregunta por el sentido del ser el punto de partida de una ontología fundamental.